El ciclismo femenino: el Tour que tardó 33 años en volver

En julio de 1984, en los Campos Elíseos, una estadounidense de 26 años subió al podio del Tour de Francia junto a Laurent Fignon, Bernard Hinault y Greg LeMond. Se llamaba Marianne Martin, llevaba el maillot amarillo y acababa de ganar la primera edición del Tour femenino organizada por los mismos que montaban el de los hombres. Le dieron un trofeo y mil dólares. Cinco años después, esa carrera desapareció del calendario de sus organizadores y tardaría 33 años en volver con ese nombre y esa fuerza. Esta es la historia de un Tour que las mujeres tuvieron que ganarse dos veces.

1955: cinco días en Normandía y una idea que no cuajó

La primera vez que se corrió algo llamado «Tour de France Féminin» fue en 1955, y no lo organizó el Tour. La idea salió de Jean Leulliot, un promotor incansable al que apodaban «una idea al día» (suya es también la invención del prólogo de la París-Niza). Montó una carrera de cinco etapas por Normandía, entre septiembre y octubre, con unas cuarenta corredoras en la salida.

Las británicas, curtidas en la dura tradición de la contrarreloj de su país, eran las favoritas. La francesa Lyli Herse, hija del constructor de bicicletas René Herse, ganó la primera etapa y vistió el maillot de líder, que era blanco: el amarillo pertenecía a otra organización. Pero en la cuarta etapa Millie Robinson, nacida en Irlanda y corredora de la isla de Man, se escapó en solitario, y en la contrarreloj final voló a unos 38 km/h de media. Ganó ella. La carrera no se repitió: Leulliot ya estaba pensando en su siguiente idea.

UN TOUR CON MUCHOS NOMBRES1955Leulliot5 etapas1984–89Tour Féminin(org. del Tour)1992–2009Grande Boucle y otrosnombres, sin la ASO2014La Course(1 día)2022Tour de FranceFemmesFuentes: Rene Herse Cycles, Wikipedia (Tour de France Femmes).

1984: dieciocho etapas y mil dólares

Casi treinta años más tarde, los organizadores del Tour de los hombres decidieron probar suerte. El Tour de France Féminin de 1984 se corría a la vez que la carrera masculina y sobre parte de su recorrido: las chicas llegaban a meta dos o tres horas antes que los hombres, con el público ya apostado en las cunetas. Fueron 18 etapas, la edición más larga de la historia del Tour femenino, con solo 36 corredoras repartidas en seis equipos nacionales.

Marianne Martin no debía ni terminarla. Había pasado la primavera con anemia y la seleccionaron casi a última hora. Pero en la etapa 12, con dos puertos alpinos y final en Grenoble, se puso el maillot de lunares, y en la etapa 14 se vistió de amarillo. Llegó a París con algo más de tres minutos de ventaja sobre la neerlandesa Heleen Hage. El contraste con el ganador masculino, Fignon, lo dice todo: él se llevó premios que hoy equivaldrían a cientos de miles de dólares; ella, un trofeo y un cheque de mil. Martin contaría después que los hombres dormían en mejores hoteles y comían mejor.

«Eso es lo importante de tener un Tour femenino: que otras mujeres pueden ver a mujeres corriendo y pueden imaginarse haciéndolo».

Marianne Martin, ganadora del Tour de 1984, a la NPR en 2022

Jeannie Longo y el principio del silencio

La carrera tuvo una estrella local: la francesa Jeannie Longo, que ganó las ediciones de 1987, 1988 y 1989 y se convirtió en una celebridad. Después de 1989, los organizadores del Tour la dejaron caer.

El Tour de las mujeres no murió del todo, pero se quedó huérfano. Otros organizadores lo mantuvieron vivo con nombres cambiantes (Tour Cycliste Féminin, Grande Boucle Féminine Internationale) y sin poder usar la marca «Tour de France». Fueron años de presupuestos cortos, recorridos recortados y ediciones que se caían del calendario. La última se disputó en 2009 y la ganó la británica Emma Pooley. Luego, nada. O casi: entre 2014 y 2021 la organización del Tour ofreció La Course, una carrera de un solo día. Útil como escaparate, insuficiente como carrera por etapas.

1989Longo gana su tercer Tour2022Salida en los Campos Elíseos33AÑOS DE ESPERAEntre medias: la Grande Boucle (hasta 2009) y La Course, de un solo día (2014-2021)

2022: la vuelta por la puerta grande

El regreso se anunció en 2021, con la excampeona de Francia Marion Rousse como directora y Zwift como patrocinador principal. Christian Prudhomme, director del Tour masculino, admitió que había que aprender de los fracasos anteriores: la nueva carrera tendría fecha propia, justo después del Tour masculino, y televisión en directo. El 24 de julio de 2022, el día en que terminaba el Tour de los hombres, el pelotón femenino arrancó en los Campos Elíseos. Ocho etapas, una bolsa de premios de 250.000 euros y una audiencia que sorprendió a todos.

La primera edición la ganó la neerlandesa Annemiek van Vleuten, que sentenció la carrera en los Vosgos. En 2023 le tocó a Demi Vollering, con una exhibición en el Tourmalet. En 2024 llegó el final más apretado imaginable: la polaca Kasia Niewiadoma ganó por cuatro segundos, precisamente a Vollering. Y en 2025 Pauline Ferrand-Prévot devolvió el amarillo a Francia, algo que no ocurría desde Longo en 1989 en mujeres y desde Hinault en 1985 en hombres. Zwift ya ha renovado su patrocinio hasta 2029.

EL MAILLOT AMARILLO DE LA NUEVA ERA2022Van VleutenPaíses Bajos2023VolleringPaíses Bajos4″2024NiewiadomaPolonia2025Ferrand-PrévotFrancia2026VolleringPaíses BajosEn rojo, la edición más ajustada: 4 segundos entre la primera y la segunda.

2026: de Lausana al Ventoux

La quinta edición, disputada este agosto, confirmó que la carrera ya no es una curiosidad. Salió por primera vez desde Suiza, en Lausana, y encadenó nueve etapas y un récord de 1.175 kilómetros hasta Niza, con la primera subida de la historia del Tour femenino al Mont Ventoux. Demi Vollering, ahora con FDJ United-Suez, le arrebató el amarillo a Niewiadoma en la penúltima jornada y sentenció en solitario en la última subida. Con dos victorias, es la primera corredora que repite título en esta nueva etapa.

Queda camino por andar, y las propias protagonistas lo repiten: los salarios, la profundidad de los equipos y la distancia de las etapas siguen lejos de los del Tour masculino. Pero la diferencia con 1984 salta a la vista. Entonces, la campeona volvía a casa con un cheque de mil dólares y, según se ha contado después, con deudas de unos 10.000. Hoy, millones de espectadores conocen el nombre de la ganadora.

Para el coleccionista, esta historia tiene una lectura curiosa: las piezas de los Tours femeninos de los ochenta y la Grande Boucle son escasísimas, porque casi nadie las guardó. Un bidón, un dorsal o una gorra de aquellas ediciones es hoy un pequeño tesoro. Si te pica la curiosidad, echa un vistazo a nuestra colección y verás cuánto cuentan esos objetos que nadie pensó en conservar.

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Sigue leyendo: Por qué el maillot amarillo del Tour de Francia es amarillo.

Fuente: Rene Herse Cycles («The 1955 Tour de France Feminin», 2022); Wikipedia («Tour de France Femmes», «Marianne Martin»); NPR (2022); Cycling Weekly (sobre Marianne Martin en 1984 y la clasificación final de 2026); Olympics.com y web oficial letourfemmes.fr (edición 2026). Ilustraciones originales de El álbum del pelotón.


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