Coppi y Bartali: la foto del bidón compartido que dividió Italia

Ilustración: bidón compartido

Hay fotografías que pesan más que un palmarés entero. La del bidón compartido entre Fausto Coppi y Gino Bartali es una de ellas: dos rivales irreconciliables, en plena ascensión alpina, pasándose una botella de agua mientras todo un país contenía la respiración. Se tomó el 6 de julio de 1952 y, más de setenta años después, seguimos discutiendo lo mismo que entonces: ¿quién le dio el bidón a quién? La respuesta, como verás, importa menos que la pregunta.

EL GESTO QUE DIVIDIÓ ITALIA Un bidón, dos manos y una pregunta sin respuesta

Dos Italias subidas a una bicicleta

Para entender la foto hay que entender a sus protagonistas. Gino Bartali, nacido en 1914 en la Toscana, era el campeón devoto, católico y conservador, apodado Gino il Pio. Fausto Coppi, cinco años más joven (1919) y de origen humilde piamontés, era el modernizador: metódico, científico, frío sobre la bicicleta hasta parecer un cronómetro con piernas. Lo llamaron il Campionissimo, el campeón de los campeones.

En la Italia de posguerra, elegir entre uno y otro era casi una declaración política. Los bartalisti miraban al pasado, a la tradición y a la fe; los coppiani, al progreso y a la modernidad. Se decía que la frontera entre ambos bandos atravesaba pueblos, bares y hasta familias enteras. Y sin embargo, sobre el asfalto, los dos se necesitaban: juntos sumaron a lo largo de unos quince años de pulso ocho Giros de Italia, cuatro Tours de Francia y decenas de premios de la montaña. Bartali ganó el Tour en 1938 y, diez años después, en 1948 —una hazaña irrepetible—. Coppi lo conquistó en 1949 y 1952, siendo además el primero en lograr el doblete Giro-Tour en una misma temporada.

EL DUELO EN CIFRAS COPPI 5 Giros de Italia 2 Tours de Francia BARTALI 3 Giros de Italia 2 Tours de Francia

1952: el día que la cámara los pilló juntos

La instantánea pertenece al Tour de Francia de 1952, una edición que Coppi dominó de principio a fin camino de su segunda victoria en la grande boucle. La etapa era de alta montaña, con final en Sestrieres, y los dos italianos rodaban en cabeza por los gigantes alpinos. En algún punto de esa ascensión, mientras el resto del pelotón quedaba atrás, uno tendió el brazo y le ofreció el bidón al otro. El fotógrafo Carlo Martini, de la agencia milanesa Olympia, apretó el disparador en el momento exacto.

ETAPA DE LEYENDA · TOUR 1952 cumbre Sestrieres Coppi y Bartali, en cabeza, lejos del pelotón

«Se lo di yo a él.» Eso juraba Bartali. «Fui yo quien le pasé el bidón a Gino», respondía Coppi. Ninguno cedió jamás. Y ahí, en esa terquedad gemela, está toda la grandeza de su rivalidad.

¿Quién pasó el bidón? El misterio que nadie quiso resolver

Aquí está el meollo. Si Bartali ofreció el bidón, significaba que el veterano cuidaba del joven que lo estaba destronando. Si fue Coppi quien lo dio, era el campeón en plena gloria mostrando un gesto de respeto hacia el rival en declive. Las dos versiones eran demasiado favorecedoras como para renunciar a ellas, y por eso cada uno defendió la suya hasta el final. El ego de dos campeones absolutos no admitía mostrar la menor vulnerabilidad: aceptar que habías recibido agua del otro era, en cierto modo, reconocer una deuda.

Lo fascinante es que la duda nunca se aclaró, y probablemente nunca se aclare. La fotografía es ambigua a propósito de la dirección del gesto, y los testigos directos ya no están para zanjarlo. El misterio se ha convertido en parte esencial de la leyenda: una imagen que habla de tregua, de deportividad y de la extraña intimidad que une a dos personas que se han pasado la vida intentando derrotarse.

El truco que esconde la foto

Hay un detalle que pocos conocen y que añade una capa más de leyenda. La fotografía que todos recordamos, con los dos italianos solos frente a frente, está retocada. En la toma original aparecía un tercer corredor entre ellos: el belga Stan Ockers, uno de los grandes del momento. Para concentrar toda la atención en el duelo italiano, Ockers fue borrado de la imagen en publicaciones posteriores. Así que la estampa más icónica del compañerismo ciclista es también, irónicamente, una pequeña ficción de laboratorio.

EL RETOQUE QUE HIZO LEYENDA Stan Ockers, el ciclista que desapareció de la imagen

Coppi y Bartali siguieron midiéndose hasta que el toscano se retiró en 1954, con 40 años. El final del Campionissimo fue mucho más triste: contrajo malaria en un viaje a África y murió el 2 de enero de 1960, demasiado pronto. Pero aquel bidón quedó congelado para siempre, recordándonos que incluso los rivales más feroces pueden, en mitad de una montaña, tenderse la mano.

En El álbum del pelotón coleccionamos precisamente eso: objetos que guardan historias. Un bidón viejo, una musette descolorida o una gorra de algodón pueden contener tanta épica como esta fotografía. Si te apasionan estas historias, échale un vistazo a nuestra colección y descubre las piezas que han rodado por carreteras como aquella.

Llévate un trozo de esta historia

Si la leyenda de Coppi y Bartali te ha enganchado, aquí tienes algunas cosillas para seguir disfrutando del ciclismo de los de antes, sin salir de casa:

Entre nosotros: algunos enlaces son de afiliado de Amazon. Si te llevas algo por aquí, a ti no te cuesta ni un céntimo más y a este rincón ciclista le ayudas a seguir rodando. ¡Gracias! #publi

Sigue leyendo: De la cantimplora de corcho al bidón moderno.

Fuente: Le Puncheur («Coppi & Bartali: el mito de la botella») y Jot Down. Ilustraciones originales de El álbum del pelotón.


Descubre más desde El álbum del pelotón.

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo