El Angliru: la Vuelta encuentra su monstruo

Las nubes estaban tan bajas que el helicóptero de la televisión no veía nada. En las rampas del Angliru, una carretera asturiana que hasta entonces casi nadie conocía, unas 120.000 personas esperaban bajo la lluvia a un pelotón que no sabía muy bien qué iba a encontrarse. Y de esa niebla salió José María Jiménez, el Chava, a por un ruso que llevaba media subida en solitario. Fue el 12 de septiembre de 1999, el día en que la Vuelta a España encontró por fin un monstruo a la altura del Mortirolo o del Galibier.

Una carta desde la ONCE

La Vuelta llevaba años buscando su puerto fetiche. El Giro presumía del Mortirolo y del Stelvio; el Tour, del Galibier y del Tourmalet. A la ronda española le faltaba una subida que diera miedo solo con nombrarla. La pista llegó por correo. En 1996, Miguel Prieto, director de comunicación del equipo ONCE y con una visión muy reducida, escribió a los organizadores para hablarles de un monte que conocía bien.

«Existe en Asturias, en plena sierra del Aramo, en el concejo de Riosa…», empezaba la carta, según la reconstrucción que ha publicado Eurosport. El lugar se llamaba entonces La Gamonal, rondaba los 1.570 metros y quedaba a unos 15 kilómetros de Oviedo. Los últimos siete kilómetros pasaban del 13 % de media, con rampas del 20, del 18, del 17 y del 23,5 %. La carretera se asfaltó en 1997 y dos años después la Vuelta la estrenó con un nombre nuevo: el Angliru.

Los números de una pared

Sobre el papel, el Angliru no es tan largo: 12,5 kilómetros desde La Vega, la capital de Riosa, hasta los 1.573 metros de la cima, con 1.266 metros de desnivel y una media del 10,1 %. El truco está en cómo se reparte. Los primeros cinco kilómetros son un puerto normal, al 7 u 8 %, y luego llega un respiro casi llano. Es la calma antes de la tormenta: a partir de ahí, la media de lo que queda supera el 13 %.

A unos tres kilómetros de la cima espera la Cueña les Cabres, la «cuesta de las cabras» en asturiano: unos 500 metros en los que la pendiente nunca baja del 18 % y llega al 23,5 %. Allí los corredores zigzaguean de lado a lado para suavizar la rampa, y quien se pone de pie sobre el asfalto húmedo se arriesga a que la rueda trasera patine. Detrás vienen El Aviru y Les Piedrusines, las dos últimas rampas, y un final en ligera bajada que sabe a gloria.

EL ANGLIRU, KILÓMETRO A KILÓMETRO0 km51012,5La Vega · 307 mCima · 1.573 m7-8 %respiromedia >13 %Cueña les Cabreshasta 23,5 %Perfil esquemático. Datos: Wikipedia, Turismo Asturias, Eurosport.

1999: el Chava sale de la niebla

La octava etapa de la Vuelta de 1999 salía de León y encadenaba la Cobertoria y el Cordal antes del estreno. El líder era Abraham Olano, que había sacado algo más de un minuto a Jan Ullrich en la contrarreloj de Salamanca. Pero Olano se fue al suelo en la bajada del penúltimo puerto y su mecánico tuvo que sacarlo de una pequeña cuneta. Con una costilla rota, subió el Angliru como un jabato y hasta dejó atrás a Ullrich. Días después, el dolor le obligó a retirarse, y la Vuelta acabó siendo para el alemán.

Los equipos habían montado platos triples y piñones de bicicleta de montaña, algo que en el pelotón de entonces daba un poco de vergüenza. Pável Tonkov, ganador del Giro de 1996, atacó pronto y pareció volar. A kilómetro y medio de la meta le sacaba 40 segundos al Chava, que había arrancado a unos 2,5 kilómetros y dejado atrás a Roberto Heras. En la última rampa, el abulense de Banesto apareció a rueda del ruso y le ganó por media bicicleta. Media España se perdió el final: la niebla dejó la señal de televisión a ciegas.

El Chava no levantó los brazos. Dedicó la victoria a Marco Pantani, su ídolo, expulsado del Giro tres meses antes. Tonkov no se quedó conforme: El País llegó a insinuar que el español se había agarrado a algún coche en la niebla, aunque nunca se probó nada. El asturiano Chechu Rubiera, que corría en casa, fue octavo.

2002: coches calados y un dorsal entregado

Si 1999 creó el mito, 2002 le dio la mala fama. La etapa 15 de aquella Vuelta se subió con lluvia. En la Cueña les Cabres, varios coches de equipo se calaron y no pudieron volver a arrancar: las ruedas patinaban sobre las pintadas que los aficionados habían dejado en el asfalto. Algunos corredores quedaron atrapados detrás de los coches y otros subieron con pinchazos, porque los mecánicos no llegaban hasta ellos.

El escocés David Millar se cayó tres veces y, a un metro de la línea, entregó el dorsal en señal de protesta. Los jueces consideraron que no había terminado la etapa y quedó fuera de carrera. Años más tarde admitió que se le había ido la cabeza y pidió perdón a su equipo. Desde los coches, la indignación fue general.

«Nos piden que corramos limpios y sin doparnos, y luego meten a los corredores en esta barbaridad».

Vicente Belda, director del Kelme, tras la etapa de 2002

No todos lo veían así. El francés Charly Mottet, buen escalador en su día, defendía que la pendiente no le escandalizaba porque «siempre hay una solución eligiendo bien los desarrollos». Ese día ganó Roberto Heras, que se vistió de líder, aunque la Vuelta acabó en manos de Aitor González en la contrarreloj final.

Un palmarés de escaladores (con una tachadura)

El Angliru ha decidido Vueltas y también ha regalado tardes de gloria a corredores sin opciones en la general. En 2000 ganó el italiano Gilberto Simoni, que lo definió como un infierno, y ese mismo día Heras marcó el récord de la subida: 41 minutos y 55 segundos, a más de 18 km/h. En 2008, Alberto Contador ganó arriba, se puso el jersey de líder y ya no lo soltó hasta Madrid.

En 2011 llegó la tachadura. Juanjo Cobo ganó la etapa, se puso líder y se llevó la Vuelta por delante de Chris Froome, pero años después fue sancionado por dopaje y perdió sus resultados: la victoria de etapa pasó a Wout Poels y la general, a Froome. En 2013, el joven francés Kenny Elissonde ganó desde la fuga mientras Chris Horner aguantaba a Vincenzo Nibali; con 41 años, el estadounidense se convertía en el ganador más veterano de una gran vuelta.

La despedida más bonita fue la de 2017: Contador, en la penúltima etapa de su carrera deportiva, ganó en solitario y se despidió a lo grande, a un día de colgar la bici. Después vinieron Hugh Carthy (2020), Primož Roglič con Jonas Vingegaard a rueda (2023) y João Almeida, que en 2025 le ganó el duelo al propio Vingegaard. Y este año, por primera vez, la Vuelta Femenina terminó allí arriba: ganó la suiza Petra Stiasny y la española Paula Blasi, segunda en la etapa, se llevó la general.

QUIÉN HA GANADO ARRIBA1999ChavaJiménez2000Simoni2002Heras2008Contador2011Poels*2013Elissonde2017Contador2020Carthy2023Roglič2025Almeida2026Stiasny(fem.)* Juanjo Cobo ganó en la carretera; perdió el resultado por dopaje.Récord de subida: Roberto Heras, 41:55 (2000).

El puerto que lleva el nombre del Chava

El Angliru cambió la Vuelta. Después de 1999 llegaron otros muros (la Bola del Mundo, Les Praeres, La Camperona…) y la carrera española se ganó la fama de la más empinada de las tres grandes. Pero el original sigue siendo el que más impone. En la salida de La Vega, un cartel lo presenta como «el Olimpo del ciclismo» y recuerda a los ganadores, empezando por el primero.

Aquella fue la gran tarde de un corredor muy querido. El Chava ganó nueve etapas en la Vuelta y cuatro veces su clasificación de la montaña, y fue tercero en 1998. Era, en palabras de Induráin, un ciclista «de los de antes: cuando las cosas iban bien, iban muy bien». Dejó la competición poco después, tras pasar por una depresión, y murió de un infarto en diciembre de 2003, con 32 años. Cada vez que la Vuelta vuelve a Riosa, alguien recuerda la imagen de aquel corredor saliendo de la niebla.

Para el coleccionista, el Angliru tiene una gracia especial: en las cunetas de la Cueña les Cabres se reparten bidones, gorras y banderines cada vez que la Vuelta pasa por allí, y los recuerdos del estreno de 1999 se buscan como oro. Si te gustan estas piezas con historia, date una vuelta por nuestra colección.

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Fuente: Eurosport/TNT Sports, «Re-Cycle: The arrival of the Angliru»; Rouleur, «Dreamlike memories of the Vuelta’s first visit to the Angliru»; Wikipedia («Alto de l’Angliru», «José María Jiménez»); Turismo Asturias, «El Angliru, dureza y belleza sobre la bici»; esdiario, «Las Vueltas que decidió el Angliru»; Domestique Cycling; Cyclingstage (Vuelta Femenina 2026); RTVC (etapa 13 de la Vuelta 2025). Ilustraciones originales de El álbum del pelotón.


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