Volta a Catalunya: la vuelta por etapas más antigua de España

Cerca de Jorba, en la última etapa de la primera Volta a Catalunya, Sebastià Masdeu metió la rueda en un torrente y salió del agua con un pie descalzo. No se paró a buscar la zapatilla. Un payés le prestó una alpargata y con ella, una zapatilla en un pie y una alpargata en el otro, el corredor tarraconense llegó al velódromo de Sants, ganó la etapa y se llevó la carrera. Era enero de 1911, la Vuelta a España tardaría todavía 24 años en nacer y Cataluña acababa de inventar la vuelta por etapas más antigua del país.

1911: tres etapas en pleno enero

La idea salió de la redacción de El Mundo Deportivo, el diario deportivo de Barcelona. El periodista Miquel Arteman la impulsó junto a Narcís Masferrer, presidente de la Unión Velocipédica Española, y Jaume Grau, fundador del periódico. El modelo estaba claro: en Francia, L’Auto vendía más ejemplares cuanto más dura y más épica era la etapa del Tour. Así que eligieron enero, con frío, barro y caminos de tierra, a propósito.

La carrera se disputó del 6 al 8 de enero de 1911 en tres etapas y unos 363 kilómetros: Barcelona-Tarragona, Tarragona-Lleida y Lleida-Barcelona. Por el camino había collados sin asfaltar como el de Lilla o el del Bruc. Se inscribieron 43 corredores, salieron 34 y llegaron 22. Masdeu, de 22 años, ganó la primera y la tercera etapa y la general, a una media de unos 23 km/h. A aquella edición la llamaron «la del frío», y con motivo.

«Al llegar éramos como fantasmas, nos hacían entrar en un bar para tomar café bien cargado o no reaccionábamos».

Sebastià Masdeu, ganador de la primera Volta, según recoge el diario Ara

Más vieja que la Vuelta (y casi que el Giro)

Entre las carreras por etapas que siguen vivas, solo tres son anteriores a la Volta: el Tour de Francia (1903), la Vuelta a Bélgica (1908) y el Giro de Italia (1909). Eso la convierte en la cuarta más antigua del mundo y en la decana indiscutible de España. Hubo antes una Volta a Tarragona, en 1908, pero fue amateur y no tuvo continuidad.

Antigua no quiere decir ininterrumpida. La Primera Guerra Mundial dejó la carrera en blanco de 1914 a 1919; tras la caótica vuelta de 1920 desapareció otros dos años, y la Guerra Civil impidió correrla en 1937 y 1938. Desde la quinta edición, en 1923, la organiza la sección ciclista de la Unió Esportiva de Sants, el mismo barrio del velódromo donde terminó la primera. La pandemia de 2020 obligó a aplazar la edición número cien hasta 2021.

LAS VUELTAS MÁS VIEJAS QUE SIGUEN RODANDO1903Tour deFrancia1908Vuelta aBélgica1909Giro deItalia1911Volta aCatalunya24 años después…1935Vuelta a EspañaCarreras por etapas en activo, por año de su primera edición. Fuente: Wikipedia, Catalan News.

Cañardo, el navarro que la ganó siete veces

Si la Volta tiene un dueño, es Mariano Cañardo. Nacido en Olite (Navarra) en 1906 y afincado en Barcelona, la ganó siete veces: 1928, 1929, 1930, 1932, 1935, 1936 y 1939. Las tres primeras, seguidas. Nadie se ha acercado: los siguientes en la lista, Miguel Induráin y Alejandro Valverde, se quedaron en tres.

Cañardo no era solo un especialista de casa. Fue cuatro veces campeón de España en ruta, el primer español que ganó la Vuelta al País Vasco (1930), segundo en la Vuelta a España de 1935 y sexto en el Tour de 1936, donde además se llevó una etapa en 1937. Dos guerras le recortaron la carrera, pero no le quitaron el récord. Tras retirarse siguió ligado al ciclismo como director, organizador y presidente de la Federación Catalana entre 1969 y 1974.

LOS QUE MÁS VECES LA HAN GANADOMariano Cañardo7Miguel Induráin3Alejandro Valverde3Marino Lejarreta2Sean Kelly2Joaquim Rodríguez2También tienen dos: Mucio, Fontan, E. Rodríguez, Poblet, Botella y Roglič. Cañardo: 1928-30, 1932, 1935, 1936 y 1939.

Cuando Anquetil y Merckx venían a septiembre

La Volta cambió de estación varias veces. De 1941 a 1994 se corrió en septiembre, ya con el Tour digerido, y ese hueco atrajo a los grandes de Europa. Jacques Anquetil la ganó en 1967 y Eddy Merckx en 1968. Detrás llegaron Luis Ocaña (1971), Felice Gimondi (1972), Bernard Thévenet (1974), Freddy Maertens (1977) y Francesco Moser (1978). Pocas carreras de una semana pueden enseñar un palmarés así.

En los ochenta y noventa le tocó a otra generación: Sean Kelly (1984 y 1986), Robert Millar (1985), Induráin, que la ganó en 1988, 1991 y 1992, Claudio Chiappucci (1994) o Laurent Jalabert (1995). En 1993, el colombiano Álvaro Mejía se convirtió en el primer ganador no europeo. Con la reforma del calendario de la UCI pasó a junio desde 1995 y a marzo desde 2010, donde sigue hoy, convertida en una de las grandes citas de primavera para los aspirantes al Tour. Entró en el ProTour en 2005 y forma parte del WorldTour desde 2011.

Montjuïc, la cuesta que decide en casa

La tradición manda que la Volta termine en Barcelona, en un circuito urbano con la montaña de Montjuïc como protagonista. En los últimos años son siete vueltas de 7,9 kilómetros: cada una empieza con una subida de unos 2,5 kilómetros hacia el castillo, con rampas que llegan al 19 %, y sigue con un repecho más corto antes de bajar hacia la meta. Parece una etapa de paseo. No lo es.

En 2025, Juan Ayuso empezó el último día como líder con un segundo de ventaja sobre Primož Roglič. El esloveno atacó en la subida al castillo a algo más de 20 kilómetros de meta, ganó la etapa con 19 segundos sobre Ayuso y se llevó su segunda Volta. Por ese mismo circuito han ganado también Tadej Pogačar (2024) y Remco Evenepoel (2023), y la cuesta fue tan del gusto de todos que el Tour de Francia la incluyó en su salida desde Barcelona en 2026. La edición 105 de la Volta, en marzo de este año, fue para Jonas Vingegaard, que la sentenció con dos victorias seguidas en La Molina y en Queralt.

Una carrera con memoria

Más de un siglo da para días tristes. En 1999, el esprínter Manuel Sanroma murió tras una caída en la llegada de la segunda etapa en Vilanova i la Geltrú; al día siguiente, el pelotón neutralizó la etapa hasta Barcelona en su recuerdo. Y en 2011 Alberto Contador ganó en la carretera, pero el título pasó después a Michele Scarponi tras la sanción al madrileño por el positivo del Tour de 2010.

Lo demás es historia que se sigue escribiendo cada primavera: una carrera nacida para vender periódicos en pleno invierno que ha sobrevivido a dos guerras mundiales, a una civil, a una pandemia y a cuatro cambios de fecha. Y todo empezó con un hombre bigotudo cruzando un torrente con una alpargata prestada.

Para el coleccionista, la Volta es una mina poco explotada: dorsales, gorras y bidones de equipos que solo se veían en las carreteras catalanas, de los años de septiembre a la era del WorldTour. Si te apetece ver cómo cuentan esas piezas la historia del ciclismo, date una vuelta por nuestra colección.

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Sigue leyendo:
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→ El primer Giro de Italia (1909) y Luigi Ganna, el albañil que lo ganó
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Fuente: Wikipedia («Volta a Catalunya», en inglés y en español; «Mariano Cañardo»; «2026 Volta a Catalunya»); diario Ara («Ganar la Vuelta a Cataluña calzando una zapatilla y una alpargata»); Diari de Tarragona (sobre Sebastià Masdeu, 2021); Betevé; Catalan News («A hundred years of the Volta Ciclista a Catalunya»); Cyclingstage.com (circuito de Montjuïc, 2026); web oficial voltacatalunya.cat (edición 2026). Ilustraciones originales de El álbum del pelotón.


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