El Mortirolo y el Pirata: la subida donde Pantani dejó atrás a Induráin

Faltaban más de sesenta kilómetros para la meta y el pelotón aún no había llegado a la mitad del Mortirolo cuando un chaval de 24 años, calvo, con orejas de soplillo y el maillot del Carrera, se levantó del sillín. Se llamaba Marco Pantani y aquel 5 de junio de 1994 iba a dejar clavados en las rampas del Giro de Italia al líder, Evgeni Berzin, y al hombre que había ganado las dos ediciones anteriores: Miguel Induráin. Un puerto que cuatro años antes casi nadie sabía situar en el mapa encontró ese día a su dueño. Y el ciclismo, a uno de sus personajes más queridos y más trágicos.

Un paso de montaña que nadie conocía

El Mortirolo, también llamado paso de la Foppa, une la Valtellina con la Val Camonica, en Lombardía, a 1.852 metros de altitud. Durante siglos fue un camino para pastores y leñadores. Su nombre arrastra una leyenda tenebrosa, la de una batalla en el año 773 entre los ejércitos de Carlomagno y los lombardos que habría dejado la montaña llena de muertos. La propia organización del Giro la considera un mito: el nombre vendría más bien de mortèra o mortarium, palabras que aluden a una charca o a la forma cóncava de la cima. Lo que sí es historia es que entre febrero y mayo de 1945 hubo combates entre partisanos y fuerzas nazifascistas en sus laderas.

El ciclismo llegó tarde. El Giro lo subió por primera vez el 3 de junio de 1990, por la vertiente de Edolo, la más tendida, y el venezolano Leonardo Sierra coronó en cabeza y ganó la etapa de Aprica: fue la primera victoria de un venezolano en el Giro. Un año después la carrera volvió, esta vez por Mazzo di Valtellina, y Franco Chioccioli pasó primero arriba tras atacar y rodar solo unos 50 kilómetros. Aquel Giro de 1991 lo acabó ganando él. Mazzo se convirtió desde entonces en la vertiente «clásica», la que da miedo de verdad.

Doce kilómetros sin un respiro

Las cifras del Mortirolo por Mazzo no impresionan por la altitud ni por la longitud, sino por la constancia: 12,4 kilómetros para salvar 1.300 metros de desnivel, a una media del 10,5 %, con rampas que llegan al 18 % (la web del Giro habla de tramos del 20 %). No hay curvas de herradura que den tregua ni rellanos donde recuperar. La carretera es estrecha, está metida en el bosque y el ciclista ve durante casi una hora lo mismo: asfalto que se levanta delante de la rueda.

EL MORTIROLO DESDE MAZZO, EN CIFRASMonumento a Pantani (km 8)Mazzo di Valtellina1.852 mkm 12,412,4 kmde subida1.300 mde desnivel10,5 %de media · máx. 18 %Perfil esquemático. Por Edolo: 17,2 km al 6,7 %. Fuentes: Wikipedia («Mortirolo Pass»), giroditalia.it.

La fama le llegó rápido. En mayo de 2004, mientras entrenaba por los Alpes italianos, Lance Armstrong dijo que era la subida más dura que había hecho nunca. Viniendo de quien venía, el elogio corrió por todo el pelotón.

4 y 5 de junio de 1994: dos días para nacer

Pantani estaba en su segunda temporada como profesional y corría para Claudio Chiappucci en el Carrera. El 4 de junio, en la etapa de Lienz a Merano, atacó en la bajada del Monte Giovo y llegó solo a meta: su primera gran victoria. El ruso Evgeni Berzin, del Gewiss, seguía de rosa, como desde la cuarta etapa.

Al día siguiente tocaba la etapa reina: de Merano a Aprica, con el Stelvio, el Mortirolo y el Valico di Santa Cristina. Antes de la salida nevaba en el Stelvio y la organización estuvo a punto de quitarlo. Franco Vona pasó primero por la cima, pero lo que importaba llegó después. En el Mortirolo, antes de la mitad de la subida, Pantani arrancó. Fue cazando uno por uno a los escapados y coronó solo, con Induráin a unos 50 segundos y Berzin descolgado.

Entonces pasó algo curioso: desde el coche le pidieron que esperara a Induráin en el llano, antes de la última subida, para no hacer solo el valle. Pantani obedeció. Llegaron juntos a Santa Cristina, y allí volvió a atacar. Ganó en Aprica con 2 minutos y 52 segundos sobre su compañero Chiappucci, 3 minutos y 30 segundos sobre Induráin y 4 minutos y 6 segundos sobre Berzin. Dos etapas de montaña seguidas. Italia ya sabía cómo se llamaba.

APRICA, 5 DE JUNIO DE 1994: LO QUE PERDIÓ CADA UNO1. Pantaniganador2. Chiappucci+2:523. Belli+3:274. N. Rodríguez+3:275. Induráin+3:306. Berzin (líder)+4:06Tiempos de la etapa Merano-Aprica (15.ª). Fuente: ProCyclingStats.

Induráin, el que nunca perdía la calma

Induráin no se descompuso, porque nunca lo hacía. Pero aquel día se le escapó el Giro. Llegaba buscando el tercero seguido y en la contrarreloj de la octava etapa ya había cedido 2 minutos y 34 segundos con Berzin. En Aprica perdió otro buen pellizco con el italiano. Tras la etapa, la general quedaba con Berzin primero, Pantani segundo a 1 minuto y 18 segundos e Induráin tercero a 3 minutos y 3 segundos.

Así llegaron a Milán: Berzin, primer ruso en ganar el Giro; Pantani, segundo a 2 minutos y 51 segundos; Induráin, tercero a 3 minutos y 23. El navarro se consoló como solo él podía: un mes después ganó su cuarto Tour seguido. Los cronómetros de la época dejaron otra pista del día. Las referencias más repetidas dan a Pantani unos 42 minutos y 40 segundos para la subida desde Mazzo y a Induráin, 43 minutos y 33. Hay que tomarlas con cautela, porque cada fuente mide desde un punto distinto, pero dan una idea: casi un minuto en doce kilómetros.

El Pirata: pañuelo, pendiente y una historia con sombras

El apodo lo eligió él mismo: «il Pirata», por la cabeza rapada, el pañuelo y los pendientes. Nacido en Cesena el 13 de enero de 1970 y criado en Cesenatico, subía con las manos abajo, en la curva del manillar, y atacaba sin hacer cálculos. En 1998 ganó el Giro y el Tour, el primer italiano que conquistaba París desde Felice Gimondi en 1965.

Su carrera se rompió exactamente cinco años después de Aprica. El 5 de junio de 1999, en Madonna di Campiglio, cuando era líder del Giro con 5 minutos y 38 segundos de ventaja a falta de dos etapas, un control sanguíneo le dio un hematocrito de casi el 52 %, por encima del límite del 50 % fijado por la UCI, y quedó fuera de carrera. Oficialmente era un control de salud, pero un valor así hacía sospechar del uso de EPO. En Italia se han abierto después varias investigaciones sobre una posible manipulación de aquel análisis; los presuntos delitos habían prescrito y nadie ha sido condenado. La etapa que salía ese mismo día de Madonna di Campiglio hacia Aprica cruzaba el Mortirolo. Pasó primero Ivan Gotti, que heredó la maglia rosa y ganó el Giro.

Pantani murió el 14 de febrero de 2004 en un hotel de Rimini, a los 34 años. La autopsia habló de un edema cerebral y una insuficiencia cardiaca, y la investigación concluyó que fue una intoxicación aguda por cocaína. El caso se reabrió en 2016 y se archivó; en noviembre de 2021 la fiscalía abrió una nueva investigación con nuevos documentos.

Cima Pantani: un puerto con nombre propio

Desde 2004, cada vez que el Giro pasa por el Mortirolo, el primero en coronar se lleva un premio en su memoria, la Cima Pantani. En 2006, la asociación de corredores profesionales italianos levantó un monumento en el kilómetro 8 de la subida desde Mazzo: el Pirata atacando, con las manos abajo y la mirada hacia atrás, buscando a sus rivales. En noviembre de 2024, las autoridades locales completaron el proceso para que la cima lleve también, oficialmente, el nombre de Cima Pantani.

El puerto ha seguido escribiendo historias. En 2015 Alberto Contador pinchó en la bajada anterior, empezó la subida casi un minuto por detrás de Fabio Aru y, solo, remontó hasta la cabeza, atacó y coronó con casi dos minutos de ventaja sobre el italiano. Ese día ganó en Aprica Mikel Landa, compañero de Aru en el Astana, y Contador lo resumió así:

«A Mikel Landa solo puedo decirle: chapeau. Estas son las etapas que la gente recuerda».

Alberto Contador tras la etapa de Aprica del Giro de 2015, según recogió road.cc

Los españoles también tienen su sitio en la lista de los que pasaron primero: Toni Colom en 2008 y Luis León Sánchez en 2017. En 2025 el Giro estrenó la subida desde Monno, y el portugués Afonso Eulálio coronó en cabeza. Cambian las vertientes y los nombres, pero cada vez que el pelotón entra en esas rampas, alguien mira el monumento del kilómetro 8.

Para el coleccionista, el Giro de los noventa es una mina: bidones del Carrera Jeans, gorras del Gewiss-Ballan o maillots del Banesto, las piezas que acompañaron a Pantani, Berzin e Induráin aquella primavera de 1994, y más tarde todo lo que llevó el sello del Mercatone Uno. Si quieres ver cómo eran los objetos de esa época, date una vuelta por nuestra colección.

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Fuente: web oficial giroditalia.it («Mortirolo» y «The Mortirolo: the rise of a warrior»); Wikipedia («Mortirolo Pass», «Marco Pantani»); ProCyclingStats (Giro de Italia 1994, etapa 15); CyclingRevealed (Giro 1994); Il Foglio («Sulle Alpi apparve Marco Pantani», 2017); bici.PRO (entrevista a Claudio Chiappucci); Cycling Weekly (tiempos de subida al Mortirolo); road.cc (Giro 2015, etapa 16); Meer (sobre Madonna di Campiglio 1999); WielerFlits (Cima Pantani, 2024). Ilustraciones originales de El álbum del pelotón.


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